Una de las benjaminas instituciones judías uruguayas festejó su primera década. En sus instalaciones, más de un centenar de jóvenes y adultos ataviados de gala se reunieron el jueves 27 de octubre para celebrar este mojón en el camino de Hillel Uruguay, una organización pensada para los jóvenes y dirigida por ellos, con el objetivo de fomentar el activismo y motivar al compromiso con el pueblo judío.“Los jóvenes tiene la posibilidad de juntar la razón con la emoción”, dijo al portal web del CCIU el presidente de Hillel Internacional, Wayne Firestone, de 47 años de edad. Asimismo, el dirigente destacó que el híbrido que generan estas dos cualidades humanas es beneficioso para el activismo comunitario.Sostuvo que Hillel acompaña a los jóvenes en el proceso de su formación individual como adultos judíos. El presidente, quien fuera representante de la Liga Antidifamatoria de la B´nai B´rith en Israel, remarcó la importancia de esclarecer la posición de Israel en Medio Oriente en el marco de las universidades locales.En su discurso Firestone se refirió al aspecto que considera más importante en el activismo: “poner el corazón”. Para ello citó la expresión hebrea sim lev (literalmente “poner el corazón”) aunque su significado en el lenguaje cotidiano es “prestar atención”, lo cual vinculó con la acción. Explicó que los jóvenes universitarios no quieren que los traten como a niños aún en aquellos países —como Uruguay— en los que siguen viviendo en sus casas paternas y maternas durante el desarrollo de sus estudios terciarios.Una de las oradoras del acontecimiento fue la activista y filántropa Diane Wohl, quien destacó que ya había conocido a jóvenes uruguayos en distintos seminarios de Hillel llevados a cabo en el exterior. La activista aplaudió y se movió al ritmo de un audiovisual— exhibido a toda la concurrencia— que recorría el decenio de existencia de la institución desde sus comienzos en agosto de 2001 hasta la actualidad.El presidente de Hillel relató al portal web del CCIU que se sintió reconfortado cuando una joven de 33 años le comentó que su proyecto, denominado Hillel Bussines Club, seguía funcionando en la actualidad a pesar de que ella lo había creado en los primeros tiempos de la institución juvenil. Firestone creció en Miami, la cual — expresó— tiene ciertas similitudes con Montevideo, una de las cuales es que los jóvenes judíos son «pocos pero fuertes».Fundada en Estados Unidos en 1923, Hillel fue integrada en sus comienzos por los hijos de inmigrantes europeos que se habían establecido en América del Norte. El rabino Benjamín Frankel la lideró en sus comienzos, luego de haber estado vinculado a los 300 jóvenes judíos de la Universidad de Illinois. Su primera filial fuera de Estados Unidos se estableció en Ontario, Canadá, en 1942, y la primer latinoamericana en La Habana (Cuba) en 1945. Su nombre hace referencia al pensador judío Hilel (conocido como “Hilel, el anciano”), quien es ampliamente conocido por su célebre afirmación: “Si yo no soy para mi, ¿quién lo ser?; y si soy solo para mí, ¿qué soy?; y si no es ahora, ¿cuándo?”.El acto contó con la presencia del presidente del Comité Central Israelita del Uruguay, Marcos Israel, el secretario general, Roberto Cyjon, y el tesorero, Óscar Gerwer.
Wayne Firestone (presidente de Hillel Internacional): «Los jóvenes deben juntar la razón y la emoción»
04/Nov/2011
CCIU, Martín Kalenberg